Teletrabajo, adaptabilidad para trabajar en casa

Trabajar en casa. Rehabilitación inteligente de viviendas.

Aspiración o penitencia. El teletrabajo, sea cual sea la razón, muchos de vosotros y vosotras lo habéis tenido que hacer, incluso más de lo que esperábais.

Trabajar en casa es una novedad, para algunos, que ha venido para instalarse en nuestras vidas. 

Un espacio preparado

Los que estábamos más acostumbrados ya teníamos nuestro espacio reservado para ello, otros u otras se han encontrado que su casa no estaba preparada para ello. Los primeros tampoco estábamos habituados a que más de un miembro de la familia lo hiciese. 

El espacio total del que disponemos en nuestra vivienda condiciona las posibilidades de diseñar un lugar específico para trabajar en casa, un pequeño rincón en el dormitorio, una esquina en el sillón, unos centímetros en la encimera de la cocina o un amplio despacho donde hemos vivido más del 70% de nuestro tiempo durante el confinamiento. 

Espacio para el disfrute

El teletrabajo no puede condicionar el disfrute de nuestra vida, restando la satisfacción del uso que le damos al lugar reservado para comer, descansar o compartir tiempo y espacio con la familia. El diseño de este espacio debe procurar que lo hagamos a gusto y que le dediquemos el tiempo que estimemos oportuno, ni más ni menos.

Nuestras casas no estaban preparadas para que varios miembros trabajasen o estudiasen a la vez. Rediseñar el espacio de nuestra vivienda para que se adapte a los nuevos usos que han llegado, y a los que vendrán, es un ejercicio apasionante que aumenta la vida útil y usabilidad de nuestra casa. Espacios cómodos para una jornada completa de trabajo; espacios que se adaptan un par de horas para terminar una presentación de forma distendida durante el fin de semana, en el jardín o la zona de ocio… y así, un sinfín de posibilidades, tantas como nos permita la adaptabilidad de nuestra vivienda.

Soluciones inteligentes de diseño

Necesitamos conectividad wifi o cable de calidad, luz adecuada para leer, trabajar con las manos, mantener vídeo conferencias, lugares cómodos para sentarnos o estar apoyados de pie, conexión eléctrica, etcétera. Son nuevos usos de nuestra vivienda a los que hay que responder con soluciones inteligentes de diseño que pueden incorporar reformas, mobiliario y adaptabilidad temporal para hacer más confortable esta nueva forma de trabajo.

Trabajar en casa es posible si dedicamos algo de tiempo a diseñar el espacio y ejecutamos un minucioso plan para facilitar este nuevo uso. Así, conseguiremos que trabajar desde casa sea una experiencia más satisfactoria y productiva ayudándonos a conciliar nuestros objetivos laborales y familiares.